miércoles, 6 de julio de 2011

Primera fase del duelo: negación


Hoy he soñado que había un incendio en la unidad de psiquiatría donde trabajo y que, tratando de desalojar a los pacientes, me desmayaba. Al despertar algunos no se habían salvado. Y tú también habías muerto (no sé por qué estabas allí).

No podía aceptarlo. Me cruzada con tu madre, con tus hermanos, con tus amigos, y era incapaz de decirles que habías muerto. Y tampoco yo era capaz de hacerme a la idea.
Sentía que debías volver a vivir. Sobretodo ahora que había comprendido cuán vacía resulta la vida sin ti.

Al despertar todavía me duró un poco esa sensación.
Luego empecé a preguntarme por qué tú. ¿Por qué, Davide?