Esta noche me he despertado de madrugada, no sé muy bien por qué. En algún momento, recostada en mi cama, he oído un pequeño ruido en mi cuarto. A mí eso no me asusta, porque sé que los objetos a veces haccen ruidos por infinidad de razones, pero me ha sorprendido el silencio que se percibía justo después. El silencio también suena de algún modo, de hecho hay varios tipos de silencios según el momento en que se produzcan. Como el que se produce justo después de apagar la tele.
Tras una discusión acalorada, se oirá el ruido del frigorífico. Inevitablemente. El frigorífico, además de enfriar, sirve para llenar los silencios incómodos de las casas.
Davide me dijo que el frigorífico suena a Si bemol. Y que el tu-tu del teléfono es un La. Así que, si eres incapaz de afinar un instrumento porque no tienes un diapasón cerca, descuelga el teléfono.
Y si te sientes solo, abre la nevera.
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